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Los jugadores y los entrenadores del Atalanta de Bérgamo (norte) dieron a conocer un texto, este martes, expresando que están hartos de los más radicales de sus ''tifosi'', que califican de ''delincuentes'', dos días después de que obligaran a detener el partido con el AC Milán. "Nosotros, entrenadores y jugadores del Atalanta, tenemos el deber moral de apoyar pública e incondicionalmente la dura posición adoptada por el presidente Ivan Ruggeri contra los delincuentes que, el domingo pasado causaron incidentes en el estadio de Bérgamo, avergonzando a toda la ciudad", dice parte del comunicado dado a conocer en el sitio en Internet del club. "A esto delincuentes no los queremos más, ni en el estadio ni en el entrenamiento. Sólo queremos el apoyo y afecto de los verdaderos deportistas que, el domingo, manifestaron con fuerza su desaprobación ante el comportamiento violento de esa minoría", añade. El domingo, el encuentro de Bérgamo tuvo que ser detenido en el minuto 7 por el comportamiento de los hinchas ultras del club local, que provocaron serios incidentes en el estadio como protesta por la muerte de un seguidor del Lazio por el disparo de un agente de policía en Arezzo. Los ''tifosi'' ultras del conjunto local golpearon el cristal de protección que los separa del terreno de juego en el estadio Atleti Azzurri, logrando romperlo por dos partes. Varios jugadores del club de Bérgamo intentaron convencerlos de que se detuvieran, sin lograr su objetivo. Entonces, el colegiado ordenó el regreso de los futbolistas a los vestuarios cuando apenas habían transcurrido 7 minutos de juego. Tras varios minutos, se decidió la suspensión definitiva del encuentro. El presidente del club, Ivan Ruggeri, dijo este martes en La Gazzetta dello Sport: "hay gente a la que no quiero ver más en el estadio. Estoy dispuesto a cerrar la curva (la parte de la tribuna que ocupan) si es necesario. No venderé más entradas para los ''tifosi'' rivales". "Estoy decepcionado pensando en todos aquellos (aficionados) que no son delincuentes. Espero que la recación popular será tal que limpiará al estadio de esa ''chusma'', que necesita tratarse la sesera y que sólo merece estar en un lugar: la cárcel", declaró el directivo, muy ofuscado. El lunes de noche, la policía detuvo a siete hinchas ultras del Atalanta de Bérgamo. gle/nou/age
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